El factor principal para tener una comunicación desde la que poder entenderte con tu hij@ adolescente es la conexión.

¿Cuánta atención le prestas tú a lo que dicen las personas de la mesa de al lado cuando estás tomándote un café con una buena amiga?

A menos que seas una persona muy curiosa, o la conversación con tu amiga te resulte muy aburrida, apuesto a que ninguna. Y esto se debe a que habéis establecido una conexión entre vosotras y tu atención está puesta en lo que te está compartiendo tu amiga, y no lo que ocurre a vuestro alrededor.

Crear un espacio de conexión es lo que hace que puedas transmitir tus mensajes con claridad y haya intención de recibirlos por su parte.

Cuando antes de iniciar una conversación dedicas un espacio para conectar, estás abriendo el canal que te va a permitir comunicarte de forma que se sienta escuchado y quiera escucharte también a ti.

La atención que tu hijo presta a vuestra comunicación está estrechamente relacionada con la conexión que hayas establecido previamente.

Y no me refiero únicamente a la conexión con él, sino también a la conexión contigo misma.

Hay veces que estamos tan desconectadas de nosotras mismas que nuestros comportamientos y comunicaciones van en “piloto automático”.

¿Sabes a qué me refiero? Tienes miles de cosas rondándote la cabeza: listas de tareas pendientes por hacer, preocupaciones de “posibles” problemas a la vista, todo tipo de distracciones… Desde ahí, estás más en un estado de preocupación, agobio, o nerviosismo que de conexión. En esas circunstancias estás más pendiente de los problemas que quieres evitar, que de lo que quieres transmitirle a tu adolescente.

Quizá estés pensando, ¿de esta manera no estoy comunicándome también? Así es, la cuestión es si ese es el tipo de comunicación que te ayuda a llegar donde quieres.

Curiosamente, desde un estado de desconexión contigo misma la tendencia es que transmitas todo eso que sientes que quieres evitar, en lugar de lo que quieres alcanzar.

Eso es lo que le llega a tu adolescente. De la misma forma que tu deseo es evitarlo, su reacción también es esta y el efecto que produce es el de desconexión por su parte.

Cuando estamos desconectadas de nosotras mismas, estamos también desconectadas de nuestro propósito.

Es complicado que puedas comunicarte de manera eficaz con tu adolescente si no tienes claridad de lo que quieres conseguir. Y eso es algo que ellos perciben muy bien.

Lo vemos de manera muy evidente cuando nos enzarzamos en una discusión con ellos. Durante la discusión estás captando su atención, le estás transmitiendo un mensaje, pero ¿realmente lo estás haciendo con el contenido y la forma que quieres? ¿Dirías que le está llegando la esencia de lo que querías transmitirle?

Si tú estás desconectada de ti y de lo que quieres expresar, ellos sentirán esa desconexión.

 

Conéctate primero contigo.

  • Observa en qué estado te encuentras.

El estado desde el que inicias el acercamiento es determinante a la hora de abrir ese canal del que te hablaba al principio. Pregúntate si estás en un estado emocional que te ayuda a entrar en contacto.

  • Fífate dónde está tu atención.

Cuando tu cabeza no está aquí, sino que está en otras cosas, es como si intentases enchufar una lámpara a un enchufe sin corriente, la conexión no fluye. Pregúntate si tu atención está en el momento presente

  •  Identifica cuál es tu energía y la que quieres transmitirle.

Ten en cuenta que tu energía se refleja en lo que transmites.

Descubre qué te conecta con él/ella.

  • Acércate y háblale cuando estés a su lado, mirándole desde su misma altura.

El contacto visual es un gran conector.

  • En lugar de decirle directamente lo que quieres, dedícale un gesto o una palabra de cariño.

Esto le ayudará a sentirse visto.

  • Fíjate en si está haciendo algo de relevancia en ese momento

Es importante elegir el momento. Si está haciendo algo que considera importante, avísale con antelación.

 

Y recuerda: tus hijos no van a escucharte siquiera si antes no se sienten escuchados y tenidos en cuenta, y para esto es fundamental conectar primero.

 

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